Beneficios de las membranas barreras de aire autoadherentes
Beneficios de las membranas barreras de aire autoadherentes
A menudo nos preguntan si es mejor usar una membrana barrera de aire autoadherente o aplicada con líquido. ¿La respuesta? Depende de tu proyecto. Primero, veamos para qué está diseñada una membrana de barrera de aire autoadherente.
Una membrana barrera de aire autoadherente es un tipo de material de construcción que se emplea para evitar fugas de aire en la envolvente del edificio. Está hecho de un material flexible e impermeable que puede aplicar a diversos sustratos, incluyendo hormigón, madera y metal. El material está recubierto en un lado con un adhesivo sensible a la presión, lo que permite que se adhiera a la superficie del edificio sin necesidad de fijadores o adhesivos adicionales.
Una de los principales beneficios de usar una membrana barrera de aire autoadherente es la facilidad de instalación. A diferencia de las membranas de barrera al aire aplicadas por líquido, las membranas autoadherentes no requieren ningún equipo especializado ni materiales adicionales para su aplicación. Esto los convierte en una opción rentable para muchos proyectos de construcción. Además, las membranas autoadherentes pueden cortar y moldear fácilmente para ajustar en esquinas, penetraciones y otras características irregulares de la superficie de un edificio, lo que puede ahorrar tiempo y costos de mano de obra.
Otro beneficio de las membranas barrera de aire autoadherentes es que son resistentes a los rayos UV, al agua y a la mayoría de los productos químicos. Esto significa que no se degradarán ni perderán su efectividad con el tiempo debido a la exposición a los elementos. Cuando se aplican correctamente, ofrecen un sellado fuerte y duradero, evitando fugas de aire y aumentando la eficiencia energética del edificio.
Sin embargo, también existen algunas desventajas al usar membranas barreras de aire autoadherentes. Uno de los principales inconvenientes es que la membrana puede no adherir bien a algunos sustratos, como ciertos tipos de hormigón o mampostería. En estos casos, deben aplicar adhesivos adicionales para cerciorar una unión segura. Las membranas autoadherentes también pueden ser más difíciles de reparar si se dañan, ya que el adhesivo puede no adherir bien en las zonas previamente aplicadas.
Otra desventaja es que las membranas autoadherentes pueden ser más propensas a desgarrar o perforar que las membranas de barrera de aire aplicadas por líquido. Esto se debe a que la membrana es una sola capa de material, mientras que las membranas aplicadas en líquido pueden formar en capas para proporcionar mayor resistencia y durabilidad. Al decidir si emplear una membrana de barrera de aire autoadherente o una membrana de aplicación líquida, es importante tener en cuenta las necesidades específicas de un proyecto de construcción. Las membranas autoadherentes son una buena opción cuando la facilidad de instalación y el costo son preocupaciones importantes. También son una buena opción para proyectos donde se necesita un sellado impermeable rápidamente, como reparaciones de emergencia. Sin embargo, si la durabilidad y la resistencia al daño son preocupaciones importantes, una membrana de aplicación líquida puede ser una mejor opción.
Habla con los expertos de Henry para evaluar los requisitos específicos de tu próximo proyecto. Tanto si necesitas una membrana de barrera de aire autoadherente como una de aplicación líquida, un representante de Henry puede ayudarte a encontrar la solución adecuada para el trabajo.